Beneath the Rose
Había jurado retirarme una temporada de cualquier densidad medida en grados de alcohol. Lo logre, pero esa noche había que inflarse le espíritu con un par de whiskys, secos y limpios que entraran abriéndonos las venas una mínima pulgada más.
El whisky funcionaba bien mientras entrenaba mi espíritu en mi diminuta habitación en Campolide. Salí dispuesto a todo, y mire mi reloj, y me sentí presionado por el tiempo, vicio Viejo de ciudades grandes, que en Lisboa parece estar exento pues con todo y el retraso llegue temprano al recinto. Así que termine andando hasta el alquimista, por el viejo barrio de la Alfama donde se han enterrado al menos unas buenas decenas de amantes eternos. Las piedras rechinaban contra mis rechinantes zapatos blancos. Lleve sombrero por si esta noche, milagrosamente, salía el sol… Como siempre he esperado que lo haga.
Me dije; Esta noche, saldrá el sol (frase robada a un pescador luminoso que espero en el Tejo conmigo hasta que la lluvia se apago)
Encontré el Alquimista parado firmemente, lo encontré mediante la ayuda de abstractas direcciones dirigidas en el mas estricto portuñol. Vacío se hallaba, y me quede parado con mi garrafa de frizzy cargada con Chivas Regala, dorado y tostado, como el sol que esperaba saliera.
No había nadie en la puerta así que entre sin ningún obstáculo, la puerta abierta descubrió a Will Johnson jugando con una guitarra roja que sacaba hermosos acordes descompuestos entres sus dedos pulidos en aserrín tejano. Su voz era rasposa y me enchino en brazo derecho al punto justo de girarme de espaldas evitando la conmoción, su voz se quebraba a la usanza de un Buckley al que nunca veremos mas, al menos que ese lago, todos sabemos que lago, se rompa y abra y nos lo devuelva entero. Atestigüe el soundcheck y espere afuera como cualquier civil.
Una pequeña multitud de anglo parlante salio del Alquimista. Reconocí al niño rancio inmediatamente. Micah P. Hinson es un poco mas alto que yo, un mucho mas flaco, y un demasiado mas rubio. Tiene el pelo corto y fuma constantemente, habla con una voz profunda y se mueve como si alguien le fuera a apuñalar por la espalda. Quise decirle que había escrito una Biblia para mi, quise decirle que estaba con el en sus discos y que había dado motivos a mi hígado para no reprocharle directas incisivas entradas con litros de whisky y bourbon. No dije nada y me recargue en la pared bebiendo mi Whisky y mirándome con Will Jonson, al darme la espalda la multitud, me enrojecí cual quinceañera y me di cuenta que en este, mi pequeño programa de transmisión personal, en el que soy un héroe interpretado pro mi mismo: Había hecho historia.
El tiempo resbalo entre mis hombros, hice amistades con Lisboetas entrañables, y espere hasta que Hill Jonson salio al escenario para cargarme con una energía atípica, pensé en Centro Matic y en unas cien cosas mas.
Micah, pronunciado Marka, salio por el escenario y nunca dejo de hablar, nos recomendó el Coles Corner de Hawley, que efectivamente cambio mi vida.
Cuando su vos se proyecto entre los amplificadores supe que no podía estar en otro lugar esta noche. Nunca descendieron mis cabellos, nunca dejaron mis poros de abrirse y succionar la melodía y su poderosa voz.
Fue un recorrido hermoso entre i.e. Cospel Of. Provees y i.e. Opera Circuid, como siempre faltaron melodías, pero como el aseguro, no hay quien pague a una banda para que viaje con el y pueda lograr tocar ciertas canciones,. Pero toco Beneath the Rose y no pude evitar tener los ojos vidriosos y querer tomar la mano de Paula en el silencio en le que reinamos, pero sabia que estaba del otro lado del Océano, con todas la s cosas preciosas que deje ahí, para esperarme u olvidarme, y harán lo que les plazca… Me plazca a mi o no.
Su mano estuvo ahí para mi, invisible e intangible en un mundo físico, pero puedo jurar que la abrace y la puse frente mi, para recargar mi barbilla sobre su cabeza y aspirar los hermoso perfumes que nacen desde lo mas profundo de su cráneo. Me incline y susurre algo a su oído mientras el abstill jugaba tretas al espacio sonoro. La tuve cerca por que ella es mi retrato del mundo y Micah P Hinson es el soundtrack de las estaciones amargas.
Grite hacia el vacío: Patience. Micah se rió y dijo levemente al micrófono: I love it when they scream patience.
Toco Youre Only Lonely y la adueño como nuestro himno, sabes quien eres y que quiere decir nuestro. Así que la noche fue bella hasta el final en el que Micah volvió a salir para encontrarse con mi grito que por segunda vez reclamaba por Patience, esta vez Micah dijo, Youve heard what they want, y se lanzo contra toodos con esa canción que puede decir tantas cosas sin decirlas, mediante repetición y tripa, mediante ira y rabia.
Converse con Will Johnson, me dijo firmemente, como un vaquero viejo; I saw you outside, I know you were the first to come, and I appreciate that.
Me quede perplejo y nos dimos las manos y dijimos que era un gusto, y lo fue. Hable con Micah sobre México y me contó algunos secretos que no puedo revelar por ética mínima, le pedí que se casara con mi amiga y dijo que le daría un pensamiento a eso. Me dijo firmemente Enrique, it´s been a pleasure. Y sé que Micah me olvidara mientras llegue a Praga o a cualquier otro destino. Sé que nunca se acordara del Mexicano con sombrero.
Pero se que cruce una yarda de mujeres rubias para llegar a Paula, y aun cuando lo haya dicho Buckley, Micah lo canto para mi alguna noche, y supe que era especial. Y se que nos encontramso en lo imposible, debajo de las rosas y las piedras y los huesos y los ancestrales tapujos del mundo, se que no sencontramos...
Regrese andando a casa en un trayecto de cuarenta minutos, y me alegre tanto por haber llevado aquel sombrero, pues esa noche salio el sol.
El whisky funcionaba bien mientras entrenaba mi espíritu en mi diminuta habitación en Campolide. Salí dispuesto a todo, y mire mi reloj, y me sentí presionado por el tiempo, vicio Viejo de ciudades grandes, que en Lisboa parece estar exento pues con todo y el retraso llegue temprano al recinto. Así que termine andando hasta el alquimista, por el viejo barrio de la Alfama donde se han enterrado al menos unas buenas decenas de amantes eternos. Las piedras rechinaban contra mis rechinantes zapatos blancos. Lleve sombrero por si esta noche, milagrosamente, salía el sol… Como siempre he esperado que lo haga.
Me dije; Esta noche, saldrá el sol (frase robada a un pescador luminoso que espero en el Tejo conmigo hasta que la lluvia se apago)
Encontré el Alquimista parado firmemente, lo encontré mediante la ayuda de abstractas direcciones dirigidas en el mas estricto portuñol. Vacío se hallaba, y me quede parado con mi garrafa de frizzy cargada con Chivas Regala, dorado y tostado, como el sol que esperaba saliera.
No había nadie en la puerta así que entre sin ningún obstáculo, la puerta abierta descubrió a Will Johnson jugando con una guitarra roja que sacaba hermosos acordes descompuestos entres sus dedos pulidos en aserrín tejano. Su voz era rasposa y me enchino en brazo derecho al punto justo de girarme de espaldas evitando la conmoción, su voz se quebraba a la usanza de un Buckley al que nunca veremos mas, al menos que ese lago, todos sabemos que lago, se rompa y abra y nos lo devuelva entero. Atestigüe el soundcheck y espere afuera como cualquier civil.
Una pequeña multitud de anglo parlante salio del Alquimista. Reconocí al niño rancio inmediatamente. Micah P. Hinson es un poco mas alto que yo, un mucho mas flaco, y un demasiado mas rubio. Tiene el pelo corto y fuma constantemente, habla con una voz profunda y se mueve como si alguien le fuera a apuñalar por la espalda. Quise decirle que había escrito una Biblia para mi, quise decirle que estaba con el en sus discos y que había dado motivos a mi hígado para no reprocharle directas incisivas entradas con litros de whisky y bourbon. No dije nada y me recargue en la pared bebiendo mi Whisky y mirándome con Will Jonson, al darme la espalda la multitud, me enrojecí cual quinceañera y me di cuenta que en este, mi pequeño programa de transmisión personal, en el que soy un héroe interpretado pro mi mismo: Había hecho historia.
El tiempo resbalo entre mis hombros, hice amistades con Lisboetas entrañables, y espere hasta que Hill Jonson salio al escenario para cargarme con una energía atípica, pensé en Centro Matic y en unas cien cosas mas.
Micah, pronunciado Marka, salio por el escenario y nunca dejo de hablar, nos recomendó el Coles Corner de Hawley, que efectivamente cambio mi vida.
Cuando su vos se proyecto entre los amplificadores supe que no podía estar en otro lugar esta noche. Nunca descendieron mis cabellos, nunca dejaron mis poros de abrirse y succionar la melodía y su poderosa voz.
Fue un recorrido hermoso entre i.e. Cospel Of. Provees y i.e. Opera Circuid, como siempre faltaron melodías, pero como el aseguro, no hay quien pague a una banda para que viaje con el y pueda lograr tocar ciertas canciones,. Pero toco Beneath the Rose y no pude evitar tener los ojos vidriosos y querer tomar la mano de Paula en el silencio en le que reinamos, pero sabia que estaba del otro lado del Océano, con todas la s cosas preciosas que deje ahí, para esperarme u olvidarme, y harán lo que les plazca… Me plazca a mi o no.
Su mano estuvo ahí para mi, invisible e intangible en un mundo físico, pero puedo jurar que la abrace y la puse frente mi, para recargar mi barbilla sobre su cabeza y aspirar los hermoso perfumes que nacen desde lo mas profundo de su cráneo. Me incline y susurre algo a su oído mientras el abstill jugaba tretas al espacio sonoro. La tuve cerca por que ella es mi retrato del mundo y Micah P Hinson es el soundtrack de las estaciones amargas.
Grite hacia el vacío: Patience. Micah se rió y dijo levemente al micrófono: I love it when they scream patience.
Toco Youre Only Lonely y la adueño como nuestro himno, sabes quien eres y que quiere decir nuestro. Así que la noche fue bella hasta el final en el que Micah volvió a salir para encontrarse con mi grito que por segunda vez reclamaba por Patience, esta vez Micah dijo, Youve heard what they want, y se lanzo contra toodos con esa canción que puede decir tantas cosas sin decirlas, mediante repetición y tripa, mediante ira y rabia.
Converse con Will Johnson, me dijo firmemente, como un vaquero viejo; I saw you outside, I know you were the first to come, and I appreciate that.
Me quede perplejo y nos dimos las manos y dijimos que era un gusto, y lo fue. Hable con Micah sobre México y me contó algunos secretos que no puedo revelar por ética mínima, le pedí que se casara con mi amiga y dijo que le daría un pensamiento a eso. Me dijo firmemente Enrique, it´s been a pleasure. Y sé que Micah me olvidara mientras llegue a Praga o a cualquier otro destino. Sé que nunca se acordara del Mexicano con sombrero.
Pero se que cruce una yarda de mujeres rubias para llegar a Paula, y aun cuando lo haya dicho Buckley, Micah lo canto para mi alguna noche, y supe que era especial. Y se que nos encontramso en lo imposible, debajo de las rosas y las piedras y los huesos y los ancestrales tapujos del mundo, se que no sencontramos...
Regrese andando a casa en un trayecto de cuarenta minutos, y me alegre tanto por haber llevado aquel sombrero, pues esa noche salio el sol.
